Hacienda El Burro

Foto: Fedegán FNG
- Con una visión estratégica, compromiso ambiental y genética de élite, la familia Solano convirtió una parcela heredada en uno de los más innovadores y sostenibles modelos de la Costa Atlántica. La historia de Hacienda El Burro revela cómo tradición y la tecnología pueden transformar el porvenir del campo colombiano.
En el corregimiento Mariangola del departamento de Cesar, se ubica la Hacienda El Burro. Una finca que se ha consolidado como un referente de productividad ganadera, trabajo familiar y sostenibilidad ambiental en la costa Atlántica.
Desde el año 2019, con la dirección de Hermes Solano, la hacienda ha sido un ejemplo de cómo la tradición se puede convertir en innovación cuando se combina con genética, estrategia y una profunda conexión con la tierra.
Historia:
La historia de El Burro se inicia con un homenaje, pues es una hacienda de gran tradición. Sus padres adquirieron la finca La Esperanza, y el potrero que él heredó tenía un pozo de agua dulce denominado El Burro. De ahí nace todo, contó Solano. Desde entonces, ese lote de tierra se transformó en epicentro de un proyecto ganadero con alma y propósito.
El modelo de producción de la Hacienda El Burro se soporta en la eficiencia del sistema de doble propósito, el respeto por el medio ambiente y la genética de élite. La hacienda alberga razas como brahman rojo, brahman gris, guzerat, pardo suizo y jersey, seleccionadas con rigor técnico por su adaptabilidad, producción y fertilidad.
Afirmó Hermes que cada día se convence más de que los ganaderos tienen que ser primero agricultores y luego ganaderos, al explicar cómo el enfoque se inició con análisis de suelos y de conservación de árboles para asegurar el bienestar animal y la sostenibilidad.
Con más de 37 potreros cultivados con Mombasa, Guinea y Tanzania, la base forrajera se convirtió en el secreto de un sistema que ha aumentado la producción lechera de 4 litros a más de 5,2 por vaca, sin realizar suplementación artificial. Solo con pasto, sal y agua.
Tecnología y genética:
Además de una profunda convicción familiar, la Hacienda El Burro utiliza herramientas tecnológicas con el fin de garantizar la trazabilidad y el control reproductivo.
El médico veterinario Hanzel Hortúa, destacó que utilizan un software ganadero que les permite tomar decisiones en tiempo real relacionadas con el destino reproductivo de cada hembra. Aplican transferencia de embriones e inseminación artificial, utilizando sus propias donadoras.
Esta estrategia les ha permitido consolidar sólidos programas genéticos, como el hato rojo, actualmente reconocido como el número 3 entre las fincas élites de Asocebú en Colombia.
Herencia familiar:
El hijo del propietario, Daniel Solano, es parte activa del proyecto. En sus cortos años, acompaña el proceso productivo y administrativo con el mismo entusiasmo heredado de su abuelo y su padre. Indicó que desde niño ha estado en los corrales y las lecherías. Su papá es el ejemplo, es el juez de razas cebuínas y lo impulsa a seguir este camino.
Hacienda El Burro no solamente demuestra que es posible ser rentable sin afectar el entorno natural, sino que también confirma que cuando se mezcla la tradición con la ciencia, la ganadería colombiana tiene un prometedor futuro.
El capítulo completo de Hacienda El Burro se puede encontrar en la Gira Virtual Ganadera 2025, que publica en sus redes sociales Fedegán.
Fuente: Adaptado de CONtexto ganadero. Autora: Melanny Orozco.
Lo invitamos a ver el siguiente video que muestra un equipo de ordeño fijo:
Siga nuestro canal en Youtube para ver las últimas novedades en el Sector Agropecuario:
Con el patrocinio de:






