Plan sanitario ganadero. Pilar para enfrentar El Niño

Posted on 03 agosto 2026 by admin

Plan sanitario ganadero.

Plan sanitario ganadero

Foto: Contexto ganadero

  • Muchos ganaderos concentran sus esfuerzos en asegurar agua y almacenar forrajes. Especialistas advierten que tener una estrategia preventiva frente a las enfermedades es decisiva para reducir pérdidas económicas, proteger la productividad y enfrentar con éxito la próxima temporada seca.

“Comida, agua, sombra y un plan sanitario son los 4 pilares fundamentales para enfrentar un verano fuerte”. Mediante esta afirmación, el veterinario Ricardo Arenas, autor del Manual Práctico Ganadero de Fedegán, resume una realidad que adquiere especial importancia ante la llegada del fenómeno de El Niño.

Aunque generalmente las recomendaciones de preparación frente a la temporada seca se centran en garantizar reservas de alimento, bienestar animal y disponibilidad de agua, existe un componente que muchas veces queda relegado: el manejo sanitario del hato. Y no es un aspecto secundario.

La disminución de la oferta de forraje y agua aumenta el estrés calórico y metabólico de los bovinos, favorece la aparición de enfermedades y afecta su respuesta inmunológica que afectan la reproducción, la productividad y, en consecuencia, la rentabilidad del establecimiento ganadero.

Por ello, especialistas coinciden en que el plan sanitario no se debe improvisar cuando se tienen los primeros animales enfermos, sino diseñarse semanas o meses antes del inicio del verano.

La prevención comienza antes.

Como guía para los ganaderos, el capítulo 72 del Manual Práctico Ganadero aborda la prevención de enfermedades y la elaboración de un plan sanitario. Deja claro que este no se limita a cumplir un programa de vacunación. Por lo contrario, es un conjunto de medidas preventivas que se deben ajustar a las condiciones propias de cada explotación.

Arenas explica que, salvo las enfermedades que son de control oficial (como fiebre aftosa, rabia de origen silvestre y brucelosis bovina), las demás estrategias sanitarias deben construirse de forma individual. Señala que se debe tener en cuenta la región, la raza de los animales, el tipo de producción, las características de cada finca y siempre hacerlo de la mano de un médico veterinario.

El especialista recuerda, además, que un programa sanitario adecuado inicia desde los primeros días de vida del animal e incluye prácticas como la curación del ombligo, el suministro oportuno de calostro, la desparasitación, la vacunación y el seguimiento constante del estado sanitario del hato.

Aunque estos lineamientos se realizan inicialmente para la etapa de lactancia, el principio es aplicable en cualquier sistema productivo. Prevenir siempre es más efectivo y menos costoso que enfrentar una enfermedad ya establecida.

El verano prueba la salud.

Las altas temperaturas cambian el comportamiento sanitario de las fincas. Animales sometidos a estrés por calor, con restricciones de agua menos consumo de nutrientes presentan mayor vulnerabilidad frente a agentes infecciosos o enfermedades oportunistas.

Recordó Arenas que al tener menor oferta de alimento y agua, el animal no solamente es más vulnerable en su sistema inmunológico y se podrá enfermar más fácilmente, sino que una alta carga parasitaria, hará que su alimentación sea menos eficiente en el momento en que se requiere mayor eficiencia nutricional. De ahí que las desparasitación interna y externa de los animales es fundamental para enfrentar el verano.

En este contexto adquiere importancia el capítulo 144 del Manual Práctico Ganadero, sobre el saneamiento dentro de las Buenas Prácticas Ganaderas. En él se destaca que mantener condiciones adecuadas de desinfección limpieza y bioseguridad hacen parte de la estrategia para conservar la salud del hato y disminuir los riesgos sanitarios en los periodos críticos.

Mucho más que vacunas.

Para los especialistas, preparar los ensilajes sin fortalecer la sanidad del hato es equivalente a enfrentar el verano con una estrategia incompleta.

Un plan preventivo debe contener, además de los esquemas de vacunación y el control parasitario, asuntos como:

  • Evaluación periódica de la condición corporal.
  • Vigilancia epidemiológica del predio.
  • Revisión de fuentes de abastecimiento de agua.
  • Adecuado manejo de medicamentos veterinarios.
  • Acompañamiento constante del médico veterinario

Cada uno de estos aspectos contribuye a reducir la ocurrencia de brotes sanitarios cuando las condiciones ambientales aumentan el riesgo para los animales.

Con un fenómeno de El Niño que se podría extender durante varios meses, es claro el mensaje de los expertos. Garantizar agua, alimento y sombra seguirá siendo indispensable, pero proteger la salud del hato con un plan sanitario ganadero oportuno puede establecer la diferencia entre superar el período seco con estabilidad productiva o asumir pérdidas económicas que, en muchos casos, se pudieron evitar mediante la prevención.

 

Fuente: Adaptado de CONtextoganadero. Por: Neife Castro.

Los invitamos a ver el siguiente video que muestra el nuevo ventilador Cool Fan con pedestal:

Siga nuestro canal de YouTube para estar al día de las últimas noticias del sector agropecuario:

Con el patrocinio de:

Ventiladores y extractores de uso agropecuario

Pisos de caucho vulcanizado para ganadería

Leave a Reply

Advertise Here
Advertise Here

Síguenos en Facebook

Slider by webdesign